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Tàpies. Melancolía

Esta exposición se centra en la obra de Tàpies producida en la primera mitad de la década de 1990. Durante esos años, Tàpies parece dominado por cierta melancolía. Pese al éxito conseguido, aunque fuera un momento pletórico de exposiciones y de premios, y con la creación y la apertura de la Fundació que lleva su nombre, Tàpies vivía un periodo en el que hacía referencias constantes a la muerte y, más específicamente, al dolor, al dolor físico que la vida trae consigo. Parece que Tàpies empezaba a ser consciente del inexorable paso del tiempo y de su avanzada edad.

Paralelamente, la caída del Muro de Berlín en 1989 y la posterior descomposición del mundo soviético significaron el fracaso del proyecto político con el que había simpatizado. Para él, como para algunos intelectuales y artistas de izquierdas de su generación, el hundimiento del socialismo de Estado parecía haber agotado la trayectoria histórica del mismo socialismo, y el capitalismo se presentaba como un horizonte insuperable en que la utopía ya no era posible y el pasado quedaba reducido a su dimensión totalitaria.

Además, durante estos años, conflictos como la guerra de Bosnia, que Tàpies sintió muy cercana cuando visitó Venecia para preparar su intervención en la Bienal de 1993, o el genocidio de Ruanda, que leía en los diarios y veía en la televisión, dejaron su huella en algunas obras de este periodo, entre las que son frecuentes imágenes de sudarios, de huesos y cráneos, así como de alusiones a la muerte y al dolor. La exposición incluye obras muy representativas como Embolcall (Envoltura) (1994), Rèquiem (Réquiem) (1995) y Dukkha (1995), al lado de obras que todavía no se han expuesto nunca como Quatre elements (Cuatro elementos) (1992) y Abans-després (Antes-después) (1994).

Dukkha es un término budista de traducción difícil porque tiene un significado muy amplio en la lengua original, el pali, que incluye diversos matices: desilusión, insatisfacción, sufrimiento, dolor, intranquilidad, imperfección, malestar, frustración, irritación, presión, agonía, vacío, tensión, angustia existencial… Todas estas nociones describen muy bien el estado de ánimo de Tàpies en ese momento vital. Del mismo modo, como explica Tàpies en el documental realizado por Gregory Rood para la BBC en 1990, y que también acompaña a la exposición, no se trata de una alusión al dolor y al sufrimiento para presentarse como víctima, o para abandonarse, sino de un ser consciente para encontrar maneras de convivir con ello, de superarlo y, tal vez, pese a todo, de alcanzar la felicidad.

 

[Imagen 1: Antoni Tàpies. Dukkha, 1995. Colección privada, Barcelona. © Comissió Tàpies / Vegap, 2022. Fotografia: © Foto Gasull, 2022.] [Imagen 2: Antoni Tàpies. Raigo (1992) y Matèria rosada (1991) . Colección privada y Fundació Antoni Tàpies, Barcelona. © Comissió Tàpies / Vegap, 2022. Fotografia: © Roberto Ruiz, 2022.]